ISSN: 2542-3134 | Depósito legal: DC2017000086
Descargar PDF

Editorial

 

Al arribar la Revista Musical de Venezuela (RMV) a su número 50, dígito que marca el relanzamiento en formato digital de este medio de difusión de las investigaciones y estudios musicales en nuestro país, conviene hacer un balance de su trayectoria, la cual ha sido de gran significación para generaciones de estudiantes, docentes e investigadores en el campo de la musicología.

Esta publicación comenzó a editarse en el año 1980 bajo el auspicio y dirección del entonces Instituto Latinoamericano de Investigaciones y Estudios Musicales Vicente Emilio Sojo (ILVES). Dicha entidad, en 1988, pasó a denominarse Fundación Vicente Emilio Sojo (FUNVES) y, hasta la aparición del número 49, fue la responsable directa de sus contenidos y política editorial. De esta forma, la Revista Musical de Venezuela se ha erigido, a lo largo de 36 años, como la indiscutida referencia nacional en el campo de publicaciones periódicas de artículos dedicados a la música. Lo anterior, ya de por sí, constituye un logro único, inédito. Que en Venezuela un órgano de esta naturaleza se haya mantenido ininterrumpidamente por casi cuatro décadas, le otorga amplias credenciales por la enorme contribución al conocimiento y la divulgación de las distintas manifestaciones, géneros musicales, análisis de obras, reseñas y un sinnúmero de tópicos que dan cuenta de la fructífera actividad de nuestros investigadores, músicos y creadores. Pero igualmente, ello habla del tesón y el trabajo pertinaz de hombres y mujeres que, a lo largo de tantos años, mantuvieron viva la revista pese a la convergencia de dificultades de toda índole que siempre amenazaron su periodicidad.

Ahora, gracias a la iniciativa del Ministerio del Poder Popular para la Cultura a través de la Fundación Compañía Nacional de Música (FCNM), la Revista Musical de Venezuela regresa en formato digital. No ha sido, contrario a lo que pudiera pensarse superficialmente, tarea fácil. El asumir la responsabilidad editorial de un medio tan prestigioso y de tan dilatada trayectoria en nuestro país constituyó un serio desafío para el Comité Editorial actual, por cuanto el cambio de soporte quisimos adecuarlo a los rigurosos estándares que se exigen para la inclusión de revistas de corte científico y académico en los índices de distribución internacional. Eso quedó plasmado en la primera convocatoria, donde se estipuló que los artículos o trabajos especializados que llegaran a nuestra redacción por parte de musicólogos, investigadores, docentes y tesistas, serían sometidos al escrutinio de árbitros pares por medio del escrupuloso procedimiento científico del doble ciego; elemento de control de contenidos que, pese a la innegable calidad de los artículos que se habían publicado hasta la fecha en la RMV, no se había practicado en la fase anterior, por lo menos de manera formal y explícita.

Confesamos que dicha invitación, realizada a través de la página Web de la FCNM y a las puertas de unas vacaciones escolares, fue emitida por el Comité Editorial con un dejo de preocupación. En ese momento, no teníamos ningún elemento empírico de proyección relativo al número aproximado de trabajos que iban a ser recibidos por parte de la Coordinación Editorial.

No obstante, en retrospectiva tales temores resultaron infundados. Para la fecha de cierre de la convocatoria se habían recibido más de veinte trabajos entre artículos, reseñas y entrevistas de autores con acreditada calidad por lo que, independientemente de los resultados del arbitraje, seguramente contaríamos con material suficiente para acometer con holgura el lanzamiento de al menos tres números de la RMV adaptados al nuevo formato, antes de llamar a una nueva convocatoria. Es necesario destacar en este espacio que pudimos constatar gratamente —no sin cierta sorpresa—, que la mayor parte de los trabajos recibidos provenían del interior de la República, lo que habla con elocuencia de un quehacer musicológico autóctono, muchas veces desconocido y realizado fundamentalmente con el exclusivo concurso de la pasión, el talento y el esfuerzo individual. Valgan estas líneas para hacer un reconocimiento público a esa vanguardia del oficio musicólogico en nuestro país, muchas veces llevado a cabo al margen del apoyo de instituciones y entidades gremiales.

Por regla general, un dosier o número temático de una revista como la RMV constituye una oportunidad para hacer inventario de lo que en términos académicos se denomina «estado del arte» en un área específica. Contrario a ello, existen números de tema libre donde se abordan diversidad de enfoques o intereses sobre un amplio abanico de miradas en el campo musicológico. En esta nueva etapa de la RMV, hemos decidido aplicar un esquema mixto: en la medida de lo posible, cada uno de los sucesivos números estará dedicado a una figura o efeméride de la música en Venezuela (dosier), aunque ello no sea óbice para que se incorporen artículos sobre la más amplia pluralidad de temáticas.

Esto se cumple cabalmente con el número 50. Está dedicado a la memoria del maestro Antonio Estévez (1916-1988), quien no podía dejar de ser objeto de reconocimiento al cumplirse este año el primer centenario de su nacimiento. Personaje multifacético y controversial, Estévez perteneció a la pléyade inigualable de intérpretes y compositores que estuvieron bajo la tutela del maestro de maestros: Vicente Emilio Sojo (1887-1974). Así, hemos dedicado un espacio significativo del presente número, en su sección dosier, a la revelación de una muestra antológica de trabajos seleccionados de anteriores números de la RMV relacionados con su vida y obra.

En el primer texto, Gustavo Arnstein realiza un breve esbozo biográfico matizado de pinceladas poéticas y descriptivas de las capacidades únicas que como director y compositor reunía en una misma persona Antonio Estévez, fundador y primer director del Orfeón Universitario de la UCV en 1943.

El artículo de Eduardo Kusnir, «La Cantata criolla de Antonio Estévez, una visión de nacionalidad e identidad en la aldea global», es una concienzuda exposición en el que se tratan los manidos conceptos de «nación», «nacionalismo» e «identidad», teniendo como telón de fondo una de las obras emblemáticas del compositor calaboceño: su famosa Cantata Criolla, en la que pone especial énfasis en los recursos expresivos que en ella utiliza Estévez lo que, según el autor, operaron para que la misma se haya convertido en sinónimo de expresión fiel —en la opinión del oyente común— de la nacionalidad venezolana. Aunque escrito hace ya 16 años, el texto de Kusnir pone de relieve una vez más un tema que aún preocupa a la musicología nativa, en dónde ha sido frecuentemente cuestionada la adecuación de la categoría «nacionalismo musical».

Completa la sección dosier una entrevista realizada a Elia «La Nena» Estévez, hermana del compositor, y quizá la única persona con vida con quien Estévez compartió tantos momentos de intimidad familiar. Su presencia en un número como éste no sólo era necesaria, sino inapelable.

La sección Misceláneas, que retoma el apartado Crónicas de la primera etapa de la RMV, está dedicada al registro de noticias de la actualidad musical venezolana. Esperamos con ella dar continuidad a un espacio vital que, aunque no forma parte del corpus de una revista arbitrada como la presente, le da sin duda frescura y dinamismo.

Los artículos y reseñas inéditos conforman el bloque siguiente de nuestro número 50, en el que hemos querido agrupar trabajos relacionados con la composición y la música orquestal, con el deliberado propósito de que se lean a la luz del contexto impuesto de manera implícita por el dosier. No obstante, como ya hemos indicado, dicho marco no obstaculizó la inserción de otros artículos no relacionados directamente con dicha temática.

La Dra. Ibeth Nava, docente de la Universidad Católica Cecilio Acosta (edo. Zulia), dedica su artículo al estudio de algunas obras del músico y violinista Ulises Acosta (1911-1986); propulsor, desde el ámbito académico y de la dirección de bandas musicales, de la difusión de la música tradicional zuliana.

A continuación, el texto del profesor Andrés Fernando Rodríguez, docente jubilado de la Universidad Nacional Experimental de Yaracuy (UNEY), reflexiona acerca de manifestaciones musicales propias de las filas de las montañas de Nirgua: el joropo jorconia’o, la polka, el fandanguillo y la mazurca.

El trabajo del Dr. Hugo Quintana, de la Universidad Central de Venezuela, es un análisis bibliohemerográfico del impacto que la reforma wagneriana en la ópera tuvo en la crítica musical caraqueña en el período comprendido entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX.

Cierra este aparte el trabajo de Iván Zetina, de la Universidad Paris IV-Sorbonne donde, según sus propias palabras, se efectúa «[…] una reflexión musicológica en torno a la música en el cine», abordando la polémica filosófica en torno a la supuesta autonomía de las distintas manifestaciones artísticas —en este caso el cine y la música—.

La sección Reseñas complementa el número, con dos textos relacionados con el homenajeado en el dosier. El primero, del musicólogo (UCV) Gerardo Manuel Roa, es una crítica del trabajo de grado de Juan Arango, egresado de la Maestría de Música de la Universidad Simón Bolívar (USB). Su tema: el Concierto para orquesta de Antonio Estévez. El segundo, una pieza excepcional de la maestra compositora Beatriz Bilbao, escrito a guisa de reportaje periodístico del concierto realizado por la pianista Clara Rodríguez, en compañía de unos no menos notables maestros Miguel Delgado Estévez, Federico Ruiz y el cuatrista Eduardo Ramírez. El evento, que se llevó a cabo en la Sala José Félix Ribas del Teatro Teresa Carreño y estuvo patrocinado por la FCNM, se tituló Recital de piano homenaje a Antonio Estévez.

Esperamos, con este esfuerzo, presentar a nuestros lectores una rica, variada y nutritiva antesala de los números por venir, en el cual esta redacción se encuentra activamente trabajando para su publicación en los próximos meses.

 

 

Oscar Battaglini Suniaga

Coordinador Editorial de la Revista Musical de Venezuela

Editorial Nro 50 RMV enero-abril 2017

Oscar Battaglini Suniaga


Descargar PDF